MUCHI FOREVER

BEAUCOUP DE JOTTERIE POUR TOUTES LES ÂGES!!!!

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Nombre: Señorito Muchi
Ubicación: Mexico

Soy un tipejo bastante raro. Encantador pero al mismo tiempo insoportable; muy sociable o asquerosamente hermético; amoroso y también jijo de la tiznada. Estudié como todos (todos los que no son "guebones"), me "lisensié" en Relaciones Internacionales por la UNAM en 1989 cosa que me ha servido de muy poco profesionalmente, vivo sólo desde 1990, pasé nueve maravillosos meses en Inglaterra lavando platos y tendiendo camas cuando tenía 22 años. Radiero (me caga la expresión comunicador), esforzado promotor de cosas que nadie quiere oir, orgulloso padre de dos gatas de 15 años, fumador empedernido, alcoholico en rehabilitación, voyeurista exquisito, fan del soccer y todo lo que implica, narrador retirado "a la fuerza". Y muchas otras cosas más...

jueves, agosto 10, 2006

LAS DIVAS

Hace días estaba empezando a escribir algo acerca de por qué la fijación del género gay por las divas en la música (especialmente) y he tirado y una y otra vez el texto. Repentinamente, hace rato en que estaba comiendome dos huevos tibios (sin albur) y mi taza de café, y con Classic FM sintonizada en mi compu, comenzó a sonar el aria Un bel dì de Madama Butterfly de Puccini, con Maria Callas.
Así fue que decidí sentarme a terminar de engarzar mis ideas y ponerlas lo más claras posibles.
Como lo empecé a imaginar, y a preguntar a varios de mis amigos y colegas, no sé por qué entre los jotos se tenga esa fijación por las artistas "pop" (y perdón que diga "jotos", yo también lo soy, así que espero no lo tomen a una forma peyorativa de referirme a nuestro género, sólo es una manera de cambiar la palabra "gay" por algo más chistoso, jejeje).
Las "divas" más apreciadas por la mayoría incluyen a Madonna (cosa en la que estoy absolutamente de acuerdo, pues la pinche vieja jija de la tiznada se lo ha ganado a pulso), y otros nombres que me vienen a la mente incluyen a Thalía, Paulina Rubio, Chakira (como le dice Pedrito Sola), Fey (hasta esa vieja arrugada!!!), "Bricny Espirs", ¿Ely Guerra? (¿a alguien le gusta ese adefecio machorro??), Mariah Carey, Cher, Tina Turner, la vieja borracha esa de la Whitney Houston (que mi amiga Cristina y yo tanto aborrecemos, pero que la imitamos muuuy bien), Sarah Brightman (yiak!!!) y, por supuesto, la sobadísima Barbra Streisand (más gustada por los jotos que hoy tienen entre 40 y 60 años que por las nuevas generaciones joteriles). Claro, ya a las más "jotitas cabaretitas" pos sólo les entran "divas" (¿?) como Jeans, Belinda, Anahí y sus canturreos rebeldes y alguna otra anoréxica desafinada que pueda haber en el campo de la sub-música mexicana.
Pero ¿qué ocurre con los jotos que nos avocamos a gustos un poquito más elevados hablando en el sentido de gustar por sonidos ordenados de forma más inteligente -in short, la música clásica y la ópera? Pues ocurre un fenómeno más o menos similar. Por alguna circunstancia, Maria Callas es la que lleva la delantera. Mi pregunta, ociosa y hasta majadera: ¿Por qué chingados??? Bueno, de pronto pienso que la vida de esta mujer (para mi gusto, fea fisicamente, pero con un encanto particular: su nariz), rodeada de glamour, de éxito, pero también de escándalos y desamores, es uno de los principales motivos para que los gays se emocionen al escucharla cantar (bueno, algunos no tienen ni la más mentada idea de lo que la señora canta en sus arias, pero como que gustar de la Callas les dá "caché").
Me regreso a las divas pop... En mis pesquisas por entender qué es lo que esas cantantes proporcionan a los jotos para que las idolatren cual Vírgen de la Macarena, varias personas me indicaron que ello se debe a que el "ser diva" es preciamente lo que les atrae, y debo yo añadir que "el ser diva" es una de las cosas que el género gay busca más. Interminables han sido mis pláticas acerca de "cómo ser un buen gay", y lo más importante es -precisamente- parecer diva: vestir ropa de marca (aunque no le quede a uno), fumar cigarros rarísimos (en algunos casos), beber lo más exótico de la barra (Cosmos, Appletinnis o como se llamen esas chingaderas, etc etc), y -algo de lo más importante- conocer el contenido de cuanta revista de moda exista sobre la Tierra para estar "in" de lo que viene en la siguiente temporada. Claro, algunos grados de "dizque divéz" más avanzados incluyen no salir de los Starbucks y tomar los cafés más asquerosamente caros que pueden haber y hacer bromas joteriles añadiéndoles frases completas en inglés (y, yaaaa las más supuestas cultas) en francés o italiano (mi amigo Adrián insiste que las jotas están más agradecidas ahora con Madonna pues en su canción Sorry les dá clasecitas de idiomas, con cosas como "Je suis desolée" -"qué será? sepa, pero suena chido" dirían algunas).
Con esas características del interés por "aspirar a ser diva" o "parecerlo", debo de retomar el asunto de las "divas operísticas". Sí, como ya mencioné, la Callas está en primer lugar. Pero... ¿cuál otra? Tengo amig@s que han explorado más y gustan de escuchar a mujeres como Joan Sutherland, Monsterfat Caballé, Just Enormous (perdón, Jessye Norman), Kathleen "bitchy" Battle, etc. Sin embargo, el ícono "gay" en la ópera podría ser la Callas.
Reitero... ¿Cuál es la razón de ello? ¿Sólo el "glam"?
Tengo una teoría, especialmente en lo que tiene que ver con la ópera y sus divas mujeres: la Callas sufrió amargamente de amores, y basta recordar la forma en como terminó su vida llena de tristeza por estarle chilloteando a un millonetas de nombre Aristóteles. Pero según yo, la mujer también chilloteaba y sufría de a grapa por estar asquerosamente sola. Mucho éxito, muchas flores y ovaciones, pero en la intimidad de su hogar la pobre Maria estaba más sola que una cucaracha tratando de salir de una tina.
Lo cual me lleva a conectar el caso Callas con muchos de los personajes de las óperas que ella cantó (y los que no, también): ¿Qué le pasa a la Butterfly -no el antro, no sean incultas? Pues se suicida porque un pinche gringo le tomó el pelo y regresa a quitarle a su hijo. ¿Y a Sor Angélica? También se quita la vida (nada más que la primera se raja el cuello y la otra se envenena) pues el hijo que tuvo y por lo cual terminó en un convento murió en las fauces de "un monstruo horrible". Y Violeta Valéry? Ahh, esa pinche vieja cortesana; zorra zorra y putona putona pero bien que terminó sufriéndole y llorandole al Alfredo Germont, que a mi se me hace que era medio "pasiva". En resumen, las grandes divas del bel canto han encarnado purititos personajes que se la pasan sufriendo (en la mayoría de los casos). Todo lo cual me hace pensar que, si a algunos gays les gustan las divas de la ópera, ¿no será porque también se ven reflejados en sus vidas y múltiples tragedias? Porque, es una realidad, a los jotos nos encanta (sin generalizar tanto) la frivolidad y la banalidad, pero también nos gusta andar cortándonos las venas por hombres inservibles.
Ahora, como posiblemente ya hice bolas a mis pacientes lectores (y a mi mismo también), me doy cuenta de que mi "caso gay" es bastante oscuro y extraño. ¿Por qué? Sí me gusta Madonna, lo reconozco, y su canción Ray of Light protagonizó uno de los momentos de cambio más importantes de mi vida adulta. Pero si se muere Thalía, o Shakira, o Paulina, me viene importando un reverendo pepino. ¿La Callas? Pues, ver sus videos es espectacular, por la forma en la que actuaba... pero, "come on", muchas de sus grabaciones no son perfectas, terminó desafinando como gallina destazada. Y sí, me gustan muchas óperas de Puccini (aunque mi favorita es bien distinta a las que a TODOS les gustan: Turandot), y de Verdi. Sin embargo, por mi muchas óperas inútiles de Donizettis y Bellinis se me hacen aburridas y por demás insulsas. Yo disfruto muchísimo más de Saúl o Rinaldo o Theodora de Handel, o bien de Dardanus de Rameau (barrocos ellos) que de Sonnambulas y Annas Bolenas. La fantasía de la ópera barroca, sus historias MEGA ridículas, y la fascinante creatividad que en ellas habita me mueve más que ver como una gordis le llora a un pobre pendejo que ni la pela ni la quiere.
Por otro lado (sí, soy asquerosamente atípico) a mi me gustan más las voces masculinas. Pienso yo (o quiero creer) que ¿también es mi aspiración a "ser varonil"? La tesitura de barítono verdaderamente me puede enloquecer. Claro, me ha tocado escuchar a varias jotas cabaretísticas que adoran a Dmitri Hvorostovsky (el bajo barítono siberiano), pero sólo porque cuando vino la última vez a México llenaron los parabuses con su jetota (sí, guapo está... pero ¿decir que te gusta un cantante nada más por eso??? no mamen, plis). En mi caso, considero A Thomas Hampson, barítono gringo, un hombre muy sexy, y con un color de voz exquisito. Y aunque Dietrich Fischer-Dieskau es un hombre que físicamente no me gusta su poderosa voz y su maestría me dejan apendejado. Y bueno, mi David Daniels, contratenor (timbre que ya me empieza a dar asquito, por razones personales)... wow, me puede erotizar cañón.
Y... en el pop. A tod@s les gusta, por sistema, George Michael. A mí me gusta su música, NO ÉL. Pero aunque muchos nombres de quienes pueda mencionar, aunque estan chulos, no me gustan tanto por ello, sino porque me late como cantan. Cosas tan disímbolas como Justin Timberlake (de Alvarez), Jamiroquai, Frank Sinatra, Harry Connick, Peter Gabriel o Jim Morrison.
Todo lo cual me aleja de la condición de un "joto promedio". ¿Será?
Puede ser... no me visto en Zara, me gusta el tequila derecho, no se qué diferencia hay entre Versace y Dolce & Gabanna, la revista que suelo comprar todos los lunes es Soccermanía y en lugar de comprarme zapatos tenis que todas las jotitas llevan prefiero mis Samba de Adidas o mis Umbro para Fut Sal.
No... me acabo de auto-contestar... como alguna vez me dijo un tipo: "¿Qué clase de gay eres?" Uta, pos uno muy raro manis...
Ojalá hayan entendido todas las pendejadas que acabo de escribir. BAIS!

5 Comments:

Blogger GMANfull said...

me re encanto tu blog, gracias por visitar el mio y el post sobre las divas lo encontre total, esa bendita obsesión por seguir DIVAS ha de ser que en el alma cada uno lleva a una diva...

6:07 p.m., agosto 10, 2006  
Blogger Medeo Mandarino said...

Al respecto, consulta los primeros capítulos de Reflexiones sobre la cuestión gay, de Didier Eribon... es harto recomendable. Eribon desarrolla el caso de las divas literarias, pero el análisis es aplicable para divas de todo tipo...

12:46 a.m., agosto 11, 2006  
Blogger ALBERTO-GONZE said...

Yo creo, como lo platicamos el otro día, mi estimado Chemita, que para algunos gays (la gran mayoría), al no poder ver como imagen de admiración a otro hombre (porque entre hombres no se pude hablar de una admiración abierta, se podría pensar que son maricas; y entre los gays, admirar a un hombre es más bien sinónimo de que le gusta pero para otras cosas...) recurrimos entonces a realizar una proyección personal de nuestras carencias y/o anhelos. Es más, casi me atrevo a decir que es algo como la imagen materna que pensamos nos hizo falta. En mi caso, sí, Madonna me fascina, pero no sólo su imagen, me late su música y su trabajo, pero quien realmente me hace sentir mariposas en la panza es Tori Amos. El dolor, la ironía, lo etéreo de sus rolas me llegan muy cabrón, y sí, lo confieso, es una mujer a la que admiro en forma desmedida. Igual es mi propia proyección de ese lado femenino que o no tengo o no me atrevo a sacar...

Besos.

2:54 p.m., agosto 11, 2006  
Blogger Maricón de Mierda said...

aunque sea homosexual no se me da mucho eso de idolatrar a las divas y menos ser una, pero si de clichés hablamos pues diré que soy un fanáticos de las películas musicales: moulin rouge, rent, chicago, etc... sirve de algo?

11:40 a.m., agosto 12, 2006  
Anonymous Alfredo said...

Vaya!!!
me ha dado mucho gusto leer tu post,
pues yo tambien soy gay.
y ya me encontraba resignado a que dentro de la comunidad gay, es muy dificil encontrar a alguien con por lo menos un poco de intelecto y sensibilidad artisitca,

me agrada tu punto de vista, excepto por de considerar icono gay a la callas, jajaja

5:56 p.m., noviembre 14, 2006  

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